¿Regalar un animal? No es buena idea

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Por: Mónica Lepe
Estamos por terminar el año y se acercan fechas tradicionalmente festivas para muchas personas. Es costumbre intercambiar regalos con nuestros seres queridos, y posiblemente ya estás buscando o ya tienes lo que consideras la mejor opción.

En esta entrega te hago la invitación a no regalar animales de ningún tipo, y a continuación te explico por qué.
Los animales son seres vivos, individuos capaces de sentir dolor, frío, hambre, con necesidades físicas y emocionales y cuidados específicos según su especie. Hacernos cargo de un animal implica un compromiso de vida, nada menos. Y ese compromiso no cabe en ninguna caja de regalo ni se puede tomar a nombre de alguien más; este compromiso debe ser personal y meditado. A partir de esto, regalar un animal muchas veces en realidad es regalar un problema del que alguien más deberá encargarse. Y esto no siempre termina bien.

Muchos de los animales obsequiados en las fiestas de fin de año al no haber sido esperados en su nuevo hogar no tienen alimento adecuado para ellos, una cama, protecciones en puertas y ventanas o se desconocen los cuidados que necesitan. Algunos escapan y se pierden, otros son atendidos sólo mientras duran las vacaciones de fin de año y muchos más son abandonados. 

En las redes sociales se da cuenta cada año de perros y gatos desechados tras el día de navidad por ejemplo; hemos visto imágenes tan tristes como una perrita usando aún un moño de regalo deambulando en busca de alimento. En las mismas fechas, a los centros de control animal (antirrábicos) llegan en mayor cantidad gatos y perros que son dejados ahí para sacrificio, y en las páginas de los grupos de adopción recibimos no pocos mensajes de personas pidiendo orientación o incluso desesperadas porque tienen en casa un gato, perro o algún otro animal que les llevó como regalo alguien cercano, pero en realidad no lo quieren, no saben cómo cuidarlo y buscan en la adopción una opción para solucionar elproblema. En estas fechas también llegan mensajes de quienes quieren adoptar un animal para regalarlo a una tercera persona; entonces se explica que el proceso de adopción responsable implica el trato directo con la persona o familia  interesada; y aquí es donde está mi propuesta de alternativa si crees que una amistad o un familiar sería más feliz compartiendo su vida con un gato o perro: Háblale de la adopción, del rescate y proporciónale  información para que, de decidirlo, conozca al animalito que le interese, su carácter, y qué necesidades deberá cubrir a los largo de su vida, para que entonces decida si está dispuesto a asumir el paquete completo.

Especial mención nos merece el caso de los regalos para niños y niñas, ya que son el centro de muchas celebraciones familiares. En la niñez vamos formando parte de nuestros conceptos y valores, y el hecho de recibir un animal en una caja o usando un moño de regalo equipara a ese ser vivo con un objeto, como los juguetes o libros, cosificando al animal y enviando así un mensaje equivocado. Aun cuando el “regalo” venga de alguna o alguno de los padres, madres, tutores o familiares directos, la decisión de llevar un animal a casa debe ser consultado con todas las personas que tendrían contacto con ese gato o perro, pues  más allá de la alegría de los niños al jugar con ese cachorro, debe haber un consenso previo en cuanto al cuidado y las atenciones que ese animalito va a necesitar. No es realista esperar que un niño o una niña se hagan cargo, pues no les corresponde, ni son física o económicamente capaces de ello. Al hacer las entrevistas para adopción pido que esté toda la familia y en especial niños y niñas pues son los más emocionados, y suelo hacer la invitación a permitir que se hagan cargo de tareas importantes pero sencillas como lavar el plato del agua, avisar cuando se va a terminar la croqueta, fabricar juguetes para el gato, ayudar a llevar las bolsas durante el paseo,  y de esta manera se van involucrando en el cuidado del animal. Los niños aprenden de lo que ven en casa, así que un gran ejemplo será el cuidado que vean que los propios adultos del hogar brindan a los animales. 

La llegada de un animal a un hogar debe ser siempre motivo de alegría, unión y convivencia y no un problema que dañe los lazos entre las personas; si esto ocurre, es el animal quien termina sufriendo las consecuencias de decisiones tomadas sin suficiente cuidado. Y como siempre, te pido que si ya decidiste que tu vida será mejor si la compartes con un animal de compañía, por favor no compres, ¡adopta!
No puedo cerrar esta entrega sin mencionar algunos tips para quienes celebran navidad y fin de año y tienen gatos o perros en casa:

*Las flores de noche buena son tóxicas para nuestros animales de compañía, úsalas en exteriores o colgadas fuera de su alcance; hay que recoger las hojas que se tiren y que puedan ser usadas como juguetes o tragadas.

*Los cables de las series eléctricas son potencialmente atractivos, ya sea para que un gato los jale o que un perro los muerda; procura ponerlos sobre la pared con cinta adhesiva y los sobrantes puedes ocultarlos en latas a las que les retires las dos tapas por ejemplo. Un tubo plástico también funciona.

*Éstas fechas son de mayor movimiento en casa; pon especial cuidado en puertas y ventanas, y si consideras que tendrás alguna actividad que implique más riesgo de escape, asigna una habitación para tu animal de compañía donde pueda estar con sus muebles, comida, agua y arena.  (Esto también funciona en el caso de los animales que se asustan con la pirotecnia que tristemente se sigue utilizando).

*Si vives en una región muy fría consulta con tu veterinario de confianza los cuidados especiales al pasear a tu perro en esta época.
Guarda las cajas de cartón que recibas y regálalas a tu gato, le darás horas de felicidad.
*La pirotecnia causa accidentes que afectan a personas y animales, daña el medio ambiente y mata, evita su uso, déjalo para los expertos en pirotecnia.
*Los animales de compañía son parte de la familia y a lo largo de su vida nos brindan lealtad, cariño y alegría incondicionales; considéralos en tus actividades de fin de año y ante cualquier duda consulta siempre con profesionales.

Checa la entrevista completa aquí 

Mónica Lepe
Es rescatista, gatófila de corazón, activista por los animales. Trabaja arduamente en Red pro Gato y Justicia y Dignidad Animal AC, proyectos que traen los temas más importantes de la agenda animal. Es promotora de cultura para la niñez, fotógrafa y gestora cultural.

E-mail r.progato@gmail.com
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Tt: @JyDAnimal

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